Bodegas

D.O.P. Jumilla

La zona D.O.P. Jumilla se encuentra en el área pre-bética, formado por la transición entre el litoral levantino mediterráneo y la meseta castellano manchega. Destacan los amplios valles, circundados por alineaciones montañosas. El único cauce de agua permanente es el del río Mundo, que discurre en el término de Hellín.

El cultivo de la vid en Jumilla se remonta a tiempos remotos. Los íberos fueron los primeros que supieron sacar provecho del entorno mediterráneo y su magnífico clima y más tarde los griegos y los romanos introdujeron importantes adelantos en la elaboración y tratamiento del vino.

A finales del siglo XIX y principios del XX, la preservación temporal de nuestra zona frente a la plaga de la filoxera que asolaba el continente, favoreció la expansión de los vinos de Jumilla para el abastecimiento de los mercados europeos mientras sus viñedos se reconstruían.

Los cultivos deben soportar un árido clima continental que está suavizado por la cercana presencia de la costa mediterránea, así como fríos inviernos con frecuentes heladas y veranos secos y cálidos donde las temperaturas pueden llegar a los 40ºC. En ese entorno se obtienen bajas producciones en cantidad, pero de alta calidad, que luego se ve reflejada en los vinos, los cuales presentan aromas de frutos rojos maduros confitados, con una gran estructura y cuerpo en boca.